Te llamamos
  • 958 98 02 48 info@www.laalfaguara.com
  • ¿LAS PERSONAS MAYORES DUERMEN MENOS?

    A todos nos gusta dormir, descansar y echarnos una siesta de vez en cuando. Cuando
    nos hacemos mayores sabemos que es habitual que el sueño no sea tan ligero y que es
    menos frecuente el sueño continuado.
    En nuestro día a día escuchamos a personas de una determinada edad quejarse de que
    duermen poco. Los ancianos pierden la capacidad de conseguir un sueño continuado,
    consolidado, lo que provoca que este se redistribuya a lo largo de las 24 horas del día y
    sean frecuentes las siestas diurnas. Este cambio se debe a una modificación en el
    sueño no REM, con un decremento significativo y progresivo del sueño lento profundo,
    que frecuentemente asocia un incremento compensador en la cantidad de sueño lento
    superficial.
    No es tan raro esto que os contamos, este cambio en la forma en la que se duerme
    forma parte del envejecimiento natural del organismo y es el que provoca en el ser
    humano la sensación de que se duerme peor según se va envejeciendo. Los expertos
    dicen que en la mayoría de los casos no se trata de algo patológico, sino de la
    evolución natural que hemos ido experimentando desde el sueño del bebé, al del
    adolescente, pasando por el sueño adulto y después el del anciano. Según cumplimos
    años nuestro ritmo circadiano se adelanta y sentimos el sueño antes, eso hace que
    tendamos también a madrugar más. Además, el porcentaje de sueño nocturno
    desciende, dormimos menos en el durante la noche y realizamos pequeñas siestas a lo
    largo del día. La arquitectura del sueño también cambia (disminuyendo el sueño
    profundo) lo que produce que nos despertemos más veces durante la noche. Estos
    cambios no son patológicos si al día siguiente no presentamos una somnolencia o
    cansancio excesivo, podemos considerarlo una evolución fisiológica de nuestro sueño.
    No somos unos expertos sobre el tema, pero sabemos que todo se puede mejorar y
    que existen pequeños tips que ayudaran a conciliar mejor el sueño.
    El mejor consejo es intentar conseguir una buena rutina de sueño y …
     Levantarse todas las mañanas a la misma hora, incluso durante los fines de
    semana y las vacaciones.
     Dormir el tiempo necesario para estar descansado.
     No dormir durante el día (siesta) o siesta corta (20-30 minutos).
     Hacer ejercicio físico todos los días (ej. pasear, caminar a paso rápido, bicicleta
    estática, nadar, bailar). Un paseo al final de la tarde es beneficioso.
     Evitar las bebidas estimulantes (café, té, colas).
     Evitar las bebidas alcohólicas por la noche.
     No beber en abundancia por la noche para evitar la necesidad de micciones
    nocturnas.
     Cenar por lo menos dos horas antes de la hora prevista para acostarse. En el
    caso de que al ir a la cama tenga hambre debe tomar algo ligero.
     No fumar antes de acostarse.
     Orinar y descongestionar las fosas nasales antes de acostarse.

     La habitación de dormir debe ser tranquila, cómoda, fresca y oscura. Ha de ser
    ventilada diariamente.
     Debe evitar leer o ver televisión estando en la cama. Esto puede hacerse en
    otra habitación esperando tener sueño.
     Evitar utilizar dispositivos con fuentes de luz (ordenador, tabletas) antes de
    acostarse y en la cama.
     Aprender a relajarse antes de acostarse. Establecer una serie de actividades
    relajantes antes de acostarse (baño, música suave, lectura siempre con luz muy
    suave) y combinarlas cada día de forma rutinaria.
     Evitar permanecer despierto en la cama. Si no puede dormir pasados 20-30
    minutos, es preferible levantarse de la cama y salir del dormitorio. En esta
    situación debe intentar relajarse y no volver a la cama hasta que vuelva a tener
    sueño.
    Esto nos puede ayudar a dormir mejor y así, vivir mejor.

    ACTIVIDADES QUE LLEGAN CON EL FRIO
    DIA MUNDIA DE LA TERAPIA OCUPACIONAL